"En el mundo hay dos superpotencias, la primera es Estados Unidos, la segunda eres tú, la opinión pública."

José Saramago.

[...]Qué más puedo anhelar si el tiempo es un pájaro de alas cortas que vuela alto y fuerte. Qué más puedo saber cuando los glaciares desaparecen[...]

"No puedo pensar que todas las batallas están perdidas, pobre de aquel que nos recuerde que la historia se termina... prende la luz..."

dimecres, 15 / abril / 2009

Iván Tubau

De Iván Tubau hace muchos años que tengo en la cabeza uno de sus poemas, creo que el único que conozco gracias a Manolo García. Lo recitó antes de cantar en un concierto para TVE en 2001. Hoy me vino a la mente y me dio por buscar algo más sobre Iván Tubau. Me encontré con un personaje un tanto peculiar y con esta entrevista que el hicieron en La Vanguardia hace dos años. Algunas de las cosas que dice Tubau me han parecido interesantes, en otras estoy de acuerdo con él, otras me dejan indifierente o no comparto la opinión.




“Yo quiero ser actor de culebrón”

IVÁN TUBAU · POETA

VÍCTOR-M. AMELA - 03/08/2007

Tengo 69 años, bonito número. Nací en un bombardeo de Barcelona. Me jubilo como catedrático de Periodismo Cultural en la UAB: ¡quiero interpretar otros papeles! No soy ni soltero, ni casado, ni viudo, ni separado, ni divorciado. Tengo tres hijos, Natalia (45), Daniel (44) y Omar (19). Defiendo el pasatiempo ilustrado y combato la fe

- Sus clases en el césped son míticas.
- No eran ni orgía ni merendola. Comprobé que ahí bullían mejor las ideas, los alumnos se soltaban más, eran más creativos. Una cosa socrática y gestáltica. ¡Mi última clase la he impartido sobre el césped!

- ¿Se jubila?
- Sí. Después de 32 años de interpretar el papel de profesor de universidad, ahora quiero interpretar otros papeles.

- ¿Está definiéndose como actor?
- Sí. Lo fui ya antes de ejercer de profesor (por su buena ratio tiempo libre-sueldo) lo mejor posible, y aún sigo siéndolo.

- Interpretó películas pornográficas, creo.
- Eróticas (malas, porque les faltaba sentido del humor). Algunos profesores de universidad dejaron de saludarme por ello…

- ¿Qué papel le apetece interpretar ahora?
- Cualquier personaje de una película o de un culebrón televisivo. ¡Culebrones como Ventdelplà o como Hospital Central son mejores obras que las de Kiarostami!

- ¿Qué tiene contra Kiarostami?
- Que la peor muerte es la muerte por aburrimiento. Hay pesadez para papanatas.

- Es actor… y crítico de cine, veo.
- Mi tesis doctoral versó sobre la crítica de cine francesa y española. Fui crítico de cine.

- Vaya, no sabía. ¿Y qué más ha hecho?
- Dibujé viñetas de humor gráfico en La Codorniz,viví de hacer caricaturas por toda Europa, hice radio en 1956, me doctoré en Literatura Francesa y en Periodismo, me licencié en Arte Dramático, fui reportero y entrevistador en TVE, escribo poesía, publico artículos en prensa…

- De todo, ¿qué ha sido lo más importante?
- La vida misma: es decir, tener sexo. He escogido trabajos que me permitiesen tener sexo en mañanas de días laborables.

- Ah… ¿Sexo a toda costa?
- ¡Cuanto más, mejor! Libre, adulto y consentido. Y, de entrada, heterosexual (pero no soy dogmático).

- ¿Sexo, más que amor?
- El amor existe cuando lo hacemos. Si no, no existe. Soy antirromántico, abomino del sentimentalismo. Y de la fidelidad.

- Es usted infiel.
- No, pues como no creo en la fidelidad, ¿cómo traicionar algo en lo que no creo? No engaño: a los 30 y pico dejé de enamorarme.

- ¿Qué les ha enseñado a sus alumnos en su última clase?
- Les he pedido que contasen en voz alta sus planes profesionales. Mehe limitado a escuchar, haciendo alguna apostilla.

- ¿En qué lengua?
- Yo siempre en la de mi interlocutor. En catalán y castellano, indistintamente. A veces he publicado artículos escritos en parte en catalán y en parte en castellano.

- En plan Ciutadans.
- He votado a este partido, y opino que ahora debería convertirse en apéndice catalán del partido de Savater. Entre tanto, apoyo al Partido Antitaurino: ¡odio que se torture a un ser vivo por mero espectáculo!

- En eso coincide con ERC.
- Y hasta entiendo su proyecto de independencia. ¡Lo que execro es el nacionalismo!

- ¿Por qué?
- Porque el nacionalismo, como el comunismo, como el islamismo, como el cristianismo, te dice que hay algo por encima del individuo. La nación, en este caso. ¡¡Me niego!!

- ¿No hay nada por encima del individuo?
- Poner al individuo en función de un dios, un partido o una nación es aberrante, inhumano. Yo milito sólo en el pensamiento ilustrado, en la razón y el empirismo.

- Bien, pero ¿se siente catalán? ¿Se siente español?
- ¿Sentir? ¡Yo me identifico con la razón, no con eso de “sentir”! Todos mis apellidos son catalanes desde hace siglos, ¿y qué? Soy catalán por padrón y español por DNI. ¡Y basta! Odio las banderas. Odio los himnos. Y el español tenía la ventaja de no tener letra… ¡y ahora quieren metérsela, claro!

- Pero tendrá usted una identidad, Tubau…
- Sí. Soy Pastecca.

- ¿Perdón?
- Así firmé mis caricaturas humorísticas de jovencito. Creo que sigo siendo Pastecca. Y lo que nunca dejaré de ser es periodista.

- Y un punto anarquista.
- Libertario. Mi padre, cofundador de la FAI, era nudista, naturista, esperantista… Quizá se me pegó algo… Y mi abuela materna, Maria Bellapart, fue cofundadora del PSUC: la buena mujer creía en San Lenin.

- ¿Y eso no se le pegó?
- Pues no: ella tenía fe, y yo, en cambio, he combatido la fe. En Mayo del 68 compartí en París barricada con Cohn-Bendit por eso: combatíamos todo dogma. ¡Allí, allí empezamos a minar el muro de Berlín!

- ¿Batallitas, Tubau?
- ¡El pasado me importa un bledo! Vivo en el siglo XXI y soy de izquierdas - para mí, equivale a usar la razón-, y por eso me resultan tan execrables Chávez, Evo Morales…

- ¿No le entristece dejar las aulas?
- El mundillo universitario me asquea tanto como el de los poetas. Pero sí siento cierto pesar por dejar de ver cada año a un grupito de personas que siempre tienen 20 años.

- ¿Los alumnos son el mejor formol?
- Aún tienen idealismo…, hoy encauzado hacia la suprema idiotez del nacionalismo, tan reaccionario. O al onegeísmo, que al menos algo ayuda… Siempre ha sido así.

- Y los profesores ¿en qué han cambiado durante estos 32 años?
- Antes éramos pintorescos, y ahora son típicos.

- Fin de curso: póngase nota.
- No. Ya me suspenderá la vida.

La vida en juego

Siempre que tengo más de una semana de fiesta termino cambiando totalmente el horario de sueño. Me acuesto tarde y me levanto tarde. Así que anoche no fue una excepción. Hice el intento de acostarme a una hora recomendable pero no hubo manera de dormirme y entre otras cosas, pasé un rato escuchando música.
Entre las canciones había una versión de Miguel Ríos del poema de Ángel González “La vida en juego”, la canción empieza con la voz de Ángel González recitando el poema Para que yo me llame Ángel González. Me emocionó escuchar su voz y recordar su imagen.
La poesía me ha gustado desde siempre, lo sé porque siempre ponía especial atención en los poemas que aparecían en los libros de texto del colegio. Aún puedo recitar de menoría algunos de ellos. Más tarde fue mi padre el que me acercó la poesía. Creo que no era del todo consciente de lo que hacía cuando me mostró los primeros libros, de la estantería del salón. Desde entonces he leído prácticamente toda la poesía que ha pasado por mis manos: Neruda, Rubén Dario, Juan Ramón Jiménez, Lorca, Alberti, Benedetti, Bécquer, Gerardo Diego, Ángel González y algunos más. Algunos de ellos los leí a edad muy temprana, cuando realmente no podía entender ni la mitad de lo que leía. No sé muy bien como fui capaz de coger la antología de Gerardo Diego o de Quevedo, son lecturas que ahora me cuesta retomar. Últimamente prefiero leer autores más actuales.
No recuerdo muy bien cuando empecé a leer a Ángel González, sé que fue por casualidad, buscando algo por internet, supongo que poesía. A parte de gustarme lo que leía, me sorprendió leer a un poeta vivo. No estaba demasiado acostumbrada a ello. Aunque el poeta vivo no duró mucho tiempo, quizá un año o dos. La noticia de su muerte la conocí por casualidad, buscando uno de sus poemas. Ésta me emocionó y la lamenté mucho.
Anoche mientras intentaba conciliar el sueño pensaba en todo esto y Ángel González se me presentaba como esos hombres que no deberían morir nunca. Me pasa lo mismo cuando pienso en Jose Luís Sampedro o lo escucho.
Son hombres con un gran bagaje a sus espaldas, que han exprimido la vida y que en sus últimos años la observan alejados, sin formar parte de la función. Son hombres sabios que están ahí, y a los que generalmente prestamos poca atención. Sin sospechar lo que pueden enseñarnos.
Yo siempre que los escucho termino emocionandome, por la sencillez, humanidad y verdad que desprenden sus palabras.

LA VIDA EN JUEGO

Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde pongo la fe, me pongo en juego.

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

Si sale amor, la primavera avanza.