"En el mundo hay dos superpotencias, la primera es Estados Unidos, la segunda eres tú, la opinión pública."

José Saramago.

[...]Qué más puedo anhelar si el tiempo es un pájaro de alas cortas que vuela alto y fuerte. Qué más puedo saber cuando los glaciares desaparecen[...]

"No puedo pensar que todas las batallas están perdidas, pobre de aquel que nos recuerde que la historia se termina... prende la luz..."

dimecres, 15 / abril / 2009

La vida en juego

Siempre que tengo más de una semana de fiesta termino cambiando totalmente el horario de sueño. Me acuesto tarde y me levanto tarde. Así que anoche no fue una excepción. Hice el intento de acostarme a una hora recomendable pero no hubo manera de dormirme y entre otras cosas, pasé un rato escuchando música.
Entre las canciones había una versión de Miguel Ríos del poema de Ángel González “La vida en juego”, la canción empieza con la voz de Ángel González recitando el poema Para que yo me llame Ángel González. Me emocionó escuchar su voz y recordar su imagen.
La poesía me ha gustado desde siempre, lo sé porque siempre ponía especial atención en los poemas que aparecían en los libros de texto del colegio. Aún puedo recitar de menoría algunos de ellos. Más tarde fue mi padre el que me acercó la poesía. Creo que no era del todo consciente de lo que hacía cuando me mostró los primeros libros, de la estantería del salón. Desde entonces he leído prácticamente toda la poesía que ha pasado por mis manos: Neruda, Rubén Dario, Juan Ramón Jiménez, Lorca, Alberti, Benedetti, Bécquer, Gerardo Diego, Ángel González y algunos más. Algunos de ellos los leí a edad muy temprana, cuando realmente no podía entender ni la mitad de lo que leía. No sé muy bien como fui capaz de coger la antología de Gerardo Diego o de Quevedo, son lecturas que ahora me cuesta retomar. Últimamente prefiero leer autores más actuales.
No recuerdo muy bien cuando empecé a leer a Ángel González, sé que fue por casualidad, buscando algo por internet, supongo que poesía. A parte de gustarme lo que leía, me sorprendió leer a un poeta vivo. No estaba demasiado acostumbrada a ello. Aunque el poeta vivo no duró mucho tiempo, quizá un año o dos. La noticia de su muerte la conocí por casualidad, buscando uno de sus poemas. Ésta me emocionó y la lamenté mucho.
Anoche mientras intentaba conciliar el sueño pensaba en todo esto y Ángel González se me presentaba como esos hombres que no deberían morir nunca. Me pasa lo mismo cuando pienso en Jose Luís Sampedro o lo escucho.
Son hombres con un gran bagaje a sus espaldas, que han exprimido la vida y que en sus últimos años la observan alejados, sin formar parte de la función. Son hombres sabios que están ahí, y a los que generalmente prestamos poca atención. Sin sospechar lo que pueden enseñarnos.
Yo siempre que los escucho termino emocionandome, por la sencillez, humanidad y verdad que desprenden sus palabras.

LA VIDA EN JUEGO

Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde pongo la fe, me pongo en juego.

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

Si sale amor, la primavera avanza.


2 comentarios:

Joselu ha dit...

Cuando se fue Ángel, un grupo de entusiastas de su poesía le hicimos un pequeña homenaje recitando sus poemas elegidos por nosotros. Si quieres date una vuelta y óyenos en directo. Creo que está recitado el poema que nos traes. El enlace está en HOMENAJE A ÁNGEL GONZÁLEZ. Si quieres puedes unirte y dejar tu voz. Un cordial saludo. Siempre la poesía.

Eloi BLQ ha dit...

Son gente que han sabido vivir la vida y también han existido. Se han ido con tranquilidad y nos dejaron lo mejor de ellos.

saludos