"En el mundo hay dos superpotencias, la primera es Estados Unidos, la segunda eres tú, la opinión pública."

José Saramago.

[...]Qué más puedo anhelar si el tiempo es un pájaro de alas cortas que vuela alto y fuerte. Qué más puedo saber cuando los glaciares desaparecen[...]

"No puedo pensar que todas las batallas están perdidas, pobre de aquel que nos recuerde que la historia se termina... prende la luz..."

dimecres 29 d’octubre de 2008

quiero oír la lluvia que empiezá a caer....

Anoche fue el último concierto de la gira de Manolo García, en el pabellón Fontajau de Girona.
Sobre gustos no hay nada escrito y los míos nunca han coincidido mucho con los de la gente de mi entorno, sobretodo años atrás. Nací prácticamente cantando “Insurrección”, desde entonces ciertos artistas han puesto la banda sonora a mi vida. El que más probablemente sea Manolo García.
Cuando tienes diez u once años es complicado decir que escuchas a Manolo García, Joaquín Sabina o que lees poesía. Más de una vez se sorprendieron o me miraron raro por eso, pero siempre me respetaron, de hecho nunca me importó lo que pudiera pensar la gente en este sentido, creo que las cosas que más me llenan son la música y la poesía o más bien la fusión de estas dos, así que si estaban o no estaban de moda nunca fue un problema. Es por eso que algunos de vez en cuando me preguntan – ¿Mari Carmen qué haces en el tecnológico? Considero que ambas cosas no son excluyentes. Aún así he pasado por la “edad del pavo”, si es que no me dura aún, y he tenido gustos paralelos a la par que pasajeros más acordes con la edad y la sociedad.
Manolo García es como ese abuelo que mira al progreso (o al pasar de los años y cambios sociales) con recelo y que opina que cualquier tiempo pasado fue mejor, la importancia de la huerta, los pueblos, las casas antiguas… la mayor parte de sus letras son críticas con la sociedad, la manera de vivir actual pero también tienen un punto de esperanza.
Siempre que puedo intento verle en concierto, es una gozada: el ambiente, el espectáculo, la música, las letras, esa experiencia tremendamente positiva. Anoche pude desahogarme y disfrutar, además en un momento en que mi estado de no era precisamente el mejor, me sirvió para apartar algunas cosas aunque también me di cuenta de que hay otras que aún me rondan y que va a ser difícil abandonarlas.
Yo en esta sociedad frenética, que avanza con los ojos cerrados, que se mueve en masas homogéneas bajo las órdenes de anuncios publicitarios, intento abrirme camino de manera más pausada. Ahí entra la música de Manolo García, en ella me invita a una vida más tranquila, más sencilla, a disfrutar con las pequeñas cosas, me recuerda siempre (para que no se me olvide) que la tierra se muere y seguimos maltratándola. Es su música una manera de encontrar un punto medio, intento no dejar que me arrastre la corriente y me paro a contemplar lo que pasa y lo que no pasa, para que por lo menos, si no sé a dónde voy ser consciente de que camino.

"Va y viene mi alma de esponja viene y va si tu me hablas si tu me cuentas cosas"

Bailarás como un índio-