"En el mundo hay dos superpotencias, la primera es Estados Unidos, la segunda eres tú, la opinión pública."

José Saramago.

[...]Qué más puedo anhelar si el tiempo es un pájaro de alas cortas que vuela alto y fuerte. Qué más puedo saber cuando los glaciares desaparecen[...]

"No puedo pensar que todas las batallas están perdidas, pobre de aquel que nos recuerde que la historia se termina... prende la luz..."

dimecres, 8 / juliol / 2009

Fin.

Empecé este blog en diciembre de 2007. Justo empezaba a perfilar lo que sería mi “Treball de Recerca” y el blog habría de servirme de apoyo o de lugar donde plasmar todo aquello que no podía aparecer explícitamente en el trabajo. Cumplí con el objetivo del blog durante aquel tiempo, aunque de vez en cuando hacía algún paréntesis y publicaba cosas que poco tenían que ver con el trabajo.

A pesar de que la exposición oral fue bastante mala, le dediqué muchas horas al trabajo, muchos “dolores de cabeza” y algún que otro disgusto. Así que, esperaba que todo aquello hubiera servido para algo. Y sirvió, el tribunal decidió que merecía un 9,8, así que el objetivo material del trabajo estaba cumplido.

Sin embargo yo no estaba satisfecha con él. Lo hice mal desde el principio. No se puede elegir de guía a un ciego. Del trabajo aprendí alguna cosa de aerogeneradores, de vientos y de las líneas de alta tensión. También aprendí que ciertas decisiones hay que tomarlas con la cabeza y no con el órgano vital. Yo me entiendo…

Quise rehacer el trabajo y tratar que se asemejara más a las expectativas o al menos despojarlo del cúmulo de errores que tenía, de los cuales el tribunal no se percató, ya que poco sabían del tema. Pero pensé que era mejor dejarlo y centrarme en otras cosas, en el curso, que ya me absorbía bastante, y a dedicar el tiempo libre a leer salir o a lo que fuera, pero no a seguir dejándome la vista en la pantalla del PC tratando de rehacer el trabajo, que con casi 18 años ya he perdido demasiadas dioptrías.

En fin… me parece que ahora, dejado atrás el trabajo y el bachillerato, es hora de poner final al blog. Creo que debí hacerlo cuando lo terminé

Es posible que dentro de no mucho tiempo vuelva a abrir otro blog, este mundo es algo adictivo y siempre hay algo interesante que publicar o dar a conocer o alguna reflexión que hacer.




diumenge, 28 / juny / 2009

Chus Visor y Joaquín Sabina recitando a Benedetti

dimarts, 9 / juny / 2009

blancs, metàl·lics i lluents,















UN ALTRE ORACLE

Davant els molins blancs, metàl·lics i lluents,
el sol es pon en l'aire net d'hivern.
Penso en el temps que no n'hi havia cap.
A poc a poc entenc que van ser els dies
d'un horitzó més ampli. Ara s'alcen
en el seu lloc, brutals, aquests molins
orientats a una època difícil.
M'acosto a un d'ells i sento la seva indiferència.
Acaricio el peu gelat, enorme,
sento el demà en el poderós llenguatge
de dalla segant l'aire amb les grans pales.
Giren amb furia cara al ponent
com algú que digués la veritat.

Joan Margarit. Misteriosament feliç.


La imagen es de una tarde de invierno en el pueblo donde nació mi padre y pasó su infancia. Se encuentra en Galicia en la provicia de A coruña. Realmente es una pequeña aldea de la Galicia profunda.
Fue este invierno y vimos ponerse el sol detrás de las montañas y los molinos de viento. El poema me recuerda a esa tarde. Sobretodo porque recuerdo a mi padre extrañado de ver a esos gigantes alzarse en el horizonte. El recordaba ese paisaje libre.
Son la evidencia de que quedan ya pocos lugares vírgenes, donde no pueda advertirse la mano del hombre y paradójicamente es también de los únicos recursos que nos quedan para poder conservar esos paisajes y la naturaleza.

dissabte, 6 / juny / 2009

punto y... seguido

"Pasan después los años y las páginas,

igual que el resplandor de trenes en la noche,

y uno aprende a dejarse la piel en esta vida.

No son verdad las aguas serenadas,

ni los vientos pacíficos,

cuando se toca la raíz del viaje.

Pero se busca una estación de tránsito,

y sólo nos importan

los misterios con nombre y apellidos."

Luis Garcia Montero


Quizá sea ahora el momento de reflexionar.. casi es necesario mirar atrás, ver el camino recorrido para ser conscientes de lo que hemos vivido o simplemente para regodearse en la nostalgia.

Recorrer lo pasado es reafirmar aquello en lo que he creído siempre y lo que ha caracterizado mi manera de ver la vida hasta ahora. Algo que olvidamos a veces cuando las metas, el trabajo, el ajetreo del día a día no nos dejan tiempo para nada, y es la importancia de las personas con las compartimos el camino.

Hubiera sido demasiado triste después de seis años y de tantas horas en ese instituto haberme llevado sólo una nota numérica y un puñado de conceptos y teorías.

Sé que no ha sido así, he tratado siempre que las personas que he tenido cerca fueran algo más que un nombre o simplemente parte del paisaje cotidiano.

Al echar la vista atrás apenas puedo reconocer a la niña que entró por primera vez a ese bullicio de vida que es el instituto. Sin embargo, poco tienen que ver mis cambios con las matemáticas, la lengua o la historia. Y no es que no las valore, pues de ellas también se pueden sacar algunas conclusiones importantes y son buenas herramientas. Pero mi experiencia en el instituto ha tenido otro significado. Ha supuesto crecer como persona, conformar mi personalidad y elegir de todas las opciones posibles una por la que conducir mis pasos. Y en esto tienen mucho que ver las gentes que han pasado por mi lado, no tanto en su relación directa conmigo, sino con su manera de vivir y de entender la vida. Las ha habido de todo tipo: profesores, algunos me han enseñado lo más detestable, aquello que jamás quiero ser y que intentaré evitar a toda costa, para que mi vida no se vaya destiñendo con los años. Otros sin embargo, a los que admiro profundamente, me han servido de referente, cada uno con una manera distinta de entender la vida me han mostrado sabiduría en cada paso. Por suerte algunos de ellos puedo considerarlos como amigos.

Compañeros y amigos, ellos han sido testigos directos de lo vivido, hemos sido cómplices, compartido experiencias, aprendido juntos y sobretodo nos hemos divertido mucho. ¿Qué será de nosotros dentro de unos años?

También ha habido desengaños, decepciones, impotencia, indignación… probablemente si algo se quedó en el trayecto fue la ingenuidad y la inocencia. Descubrí que también detrás de los actos de los hombres se pueden ocultar verdades que dan ganas de vomitar.

No obstante, en estos días que son el final de tantas cosas, me emociona ver como emergen los sentimientos, los gestos de agradecimiento, las diferentes maneras que tenemos de expresar que lo vivido ha valido la pena.

Probablemente todo esto pasó por mi cabeza hoy, en mi última clase de filosofía, donde el profesor puso punto i final al curso con un pequeño gesto que para mí fue tan grande y conmovedor. Sacó de una bolsa de tela muy bonita un acordeón y nos tocó esa canción de despedida tan clásica: “l’hora dels adéus”. Ese fue su gesto de agradecimiento. Probablemente algo que seguirá conmoviéndome durante mucho tiempo.

divendres, 5 / juny / 2009

Mañana no será lo que dios quiera

Mañana no será lo que dios quiera es el título del nuevo libro del poeta Luis Garcia Montero, sin embargo no es poesía, sino prosa. La novela es un recorrido por la infancia del poeta Ángel Gozález.
Quien mejor que Joaquin Sabina para hacernos la reseña del libro. Seguramente esto sea lo que lea en cuanto termine la Selectividad.


Cuando vi la portada de este libro, lo primero que pensé fue que los editores habían reproducido un fotograma de la película El Chico, de Chaplin. Fíjense bien: la misma conmovedora cara de golfillo, la misma mirada entre pícara y desvalida, el mismo flequillo, la misma gorra enorme, los mismos pantalonazos. Y claro que era El Chico, pero no el de Chaplin sino el que alguna vez fue y siguió siendo, a su modo, hasta la muerte, el inolvidable Ángel González. Ese chico, ese guaje, ese golfillo del que no sabríamos nada si Luis García Montero no le hubiera puesto al amigo, al poeta, en su crespúsculo, una grabadora delante y un par de whiskys para cumplir casi un deber testarmentario. Ángel se fue, maldita sea, hace ya más de un año, el tiempo que ha empleado Luis (¿quién podía hacerlo mejor?) en dar forma poética, novelada (y, sin embargo, asombrosamente fiel) a aquel río de palabras arrancado al último Ángel en tantas sobremesas del penúltimo mes de agosto en Rota. Una tarde caí sin avisar por la casa y, al sorprenderlos, hablando y grabando en un susurro, como en una confesión laica, decidí respetar la liturgia de la memoria y la amistad y la literatura y me fui de puntillas para no romper lo sagrado del aire. Lector ávido e indiscriminado como soy, más que adicto al género biográfico, he de confesar, sin embargo, que siempre se me han atravesado los libros dedicados a la infancia, a cualquier infancia, incluida la mía. Esa supuesta y tan prestigiada única patria del escritor me pareció prescindible demasiadas veces, tantas que, suelo deshonrar las biografías que leo saltándome todo lo que al héroe le sucede antes de los veinte años. A partir de ahí empieza a interesarme, cuando vuelve de la mili, cuando se va de putas, cuando escribe el primer verso, cuando coge las riendas de su destino. Con que menudo problema: el libro de un amigo casi hermano sobre la infancia de un maestro casi padre. Y además en prosa tratándose de dos poetas. Y para colmo novela o novelado, qué mas da. Pero ¡ay!, el hombre de poca fe y edad adulta ya debería saber a estas alturas que los tesoros literarios, que los milagros, que las pepitas de oro de la tinta acostumbran esconderse donde uno menos las espera. Y así fue que el placer que me produjo empaparme de esa infancia, guiado por la varita mágica de García Montero, sólo es comparable al desmesurado hueco que nos dejó en el corazón Ángel González. ¡Qué libro! ¡Qué niño! ¡Qué familia! ¡Qué guerra! ¡Qué amargura! ¡Qué belleza! Es más, mucho más que una biografía, más, mucho más que un libro de poemas, definitivamente más que una novela. Como si el autor, para debutar tan brillantemente en prosa no ensayística, hubiera estado esperando a que el anciano poeta de barba blanca le contara las andanzas de aquel rapaz, lo atroz de aquella guerra, la desesperada dignidad de los vencidos, la obscena crueldad de los vencedores. El padre muerto prematuramente, el hermano asesinado, Maruja, la hermana depurada (que se decía entonces), la casa familiar convertida en pensión de militares fascistas, el moro amigo, la primera guitarra, la taberna, los Taibo, Manolito Lombardero, tía Clotilde, Oviedo, la pobreza, la incuria, la esperanza ilustrada y tricolor, el sangriento debut de un tal Franco en Asturias, los rojos fugitivos escondidos temblando de miedo en alacenas, las primeras lecturas, la solidaridad en el espanto. Aquel niño, aquel alevín de poeta con su gorra y su flequillo y sus pantalonazos tuvo la inmensa suerte, entre tantos escombros, entre tanta ruina, entre tanta desgracia, de encontrarse tantos años después con otro enorme poeta llamado a darle voz, a darnos voz a todos los vencidos. Le hubiera gustado escribirlo a Stefan Zweig y a mí cantarlo y a González leerlo, estoy seguro. Porque ahora sabemos lo que había detrás de las gafas de Ángel, de los ojos de Ángel, del destierro de Ángel, del pudor de Ángel, de la elegancia de Ángel, de los versos de Ángel, de los silencios de Ángel, del alma de Ángel. Gracias Ángel. Gracias Luis. Si quieren reconciliarse, en esta feria del libro todo a cien, con la literatura, con la poesía, con la novela, con la palabra, con la memoria, si quieren reír mientras lloran, si quieren llorar mientras ríen, si quieren querer que dure más, que no se acabe nunca, que siga hablando Ángel, que siga escribiendo Luis, que no cierren los bares, que jamás amanezca, lean este libro hermoso sabiendo que mañana no será lo que Dios quiera. No se arrepentirán.

Joaquín Sabina
Mañana no será lo que Dios quiera (Luis García Montero)

dijous, 4 / juny / 2009

Hay algo serio y roto en las fotografías

ASIENTOS RESERVADOS
Hay algo serio y roto
en las fotografías
que no tiene que ver con el sueño inocente,
ni con la luz que el tiempo apaga
cuando cierra los cuartos,
la mesa de billar y los colegios.

Es la tristeza de los apellidos,
que se parece
a los domingos por la tarde,
ese frío de lista
colgando en la pared o en la mesa.

Más que de lo perdido,
se trata de los puentes invisibles,
narrados con la prosa del recuerdo,
que suelen conducir hasta el futuro.
Hoy sé lo que pasó,
cómo se han comportado
los amores, los cuerpos,
el trabajo y la muerte, con nosotros.
Hoy nos veo correr, salir con prisa
y caras de notario, de aspirante
a la vejez de los rebeldes,
de novio infiel, de buen oficinista
que vuelve a la labor de su apellido,
de padre de la patria o de canalla.
Corrimos a la puerta sin saber
que estaban los asientos reservados.
Hay algo roto y serio
en las fotografías de la infancia.
Serio, por los destinos que se cumplen.
Roto, por las condenas imprevistas.

Los Padres Escolapios
Fueron una gaviota en busca de su mar
y aletearon
durante trece años
en mi agua dormida.
Camino del colegio,
yo había despertado
a los insectos y las nubes,
al orden de la oruga y de los pájaros,
y al de las estaciones dispuestas a su oficio.
No fueron el invierno
los Padres Escolapios,
aunque pasaba el frío por sus declaraciones
de amor a la verdad y a mis rodillas.
También nevó en la historia,
En los dictados y las matemáticas.

Pero sería injusto
no recordar aquí
los ejercicios espirituales
en los que el Padre Iniesta nos leyó a Bertolt Brecht,
o el verbo irregular del mes de junio
cuando fui a la huelga
y no me examiné de religión
en solidaridad con el Padre Mulet,
acusado ante Dios por extremista.
Un ángel delator,
con cara de ocupar su asiento reservado,
exactamente igual que sus progenitores,
me obligaba a elegir y me enseñaba
a conjugar futuros imperfectos.
Durante algunos años
aquel país de pétalos y espinas
giraba más deprisa que la Tierra.

Hay algo serio y roto
en el niño que fui.
Recuerdo que esperé las horas y los timbres
y que el tiempo rodaba
como una bola de cristal.
Al terminar la nieve,
debía descubrir a una mujer desnuda
o al acomodador
que me llamara por mis apellidos,
sesión de los domingos por la tarde,
y a través de las sombras quisiera conducirme
al lugar de mi asiento reservado.

La predestinación
no marca los destinos,
pero cubre los pasos del recuerdo.

LUIS GARCÍA MONTERO

dimarts, 12 / maig / 2009

Un sueño tonto y no más...


Descubrí a Antonio Vega, en mi opinión tarde. Aunque por cuestión de edad tampoco lo hubiera podido conocer antes. El caso es que su música y sus letras me cautivaron desde el principio.
Hoy los periódicos traen la triste noticia de su muerte. Era la última noticia que esperaba encontrarme hoy. Aunque lo cierto es que su fuerte nunca fue la salud...
Desde aquí quiero hacerle mi pequeño homenaje. Al menos nos deja su música y sus letras.

dimarts, 5 / maig / 2009

Una frase

Pues eso, simplemente una frase. La primera vez que la escuché hace ya algunos años me emocionó por su belleza. Aún sigue moviendo algo dentro de mi cada vez que la escucho.

"Tu recuerdo me conmueve, como al zagal nacido en estrechos valles, conmueve el concierto de las mareas" Manolo García



dimarts, 28 / abril / 2009

Mario Benedetti.

Elpaís.com

Mario Benedetti, hospitalizado en "estado delicado"

El poeta y novelista uruguayo sufre el empeoramiento de una enfermedad intestinal.- Homenajeado en Madrid

Mario Benedetti

EFE- Montevideo - 28/04/2009

El poeta uruguayo Mario Benedetti se encuentra ingresado en "estado delicado" en el sanatorio Imapasa de Montevideo por el empeoramiento de una enfermedad intestinal, anunciaron hoy fuentes hospitalarias. En una rueda de prensa, representantes de la clínica destacaron que el estado de salud de Benedetti es "delicado" y "reservado" y supone "un cierto nivel de gravedad", aseguraron.

Benedetti fue internado el pasado viernes en el área de cuidados intermedios del sanatorio para ser atendido de la enfermedad inflamatoria crónica del intestino que padece desde hace años y que "ya había motivado su ingreso un año atrás", recordó la doctora María Brotos, asistente en dirección técnica del Impasa. "Este nuevo episodio se instala en un paciente con un territorio comprometido por su edad (88 años) y porque es portador de una enfermedad respiratoria crónica de años de evolución", aseveró la doctora.

Según los representantes del sanatorio Impasa, Bendetti "se ha mantenido estable desde su ingreso", aunque se encuentra "naturalmente afectado por la situación". "Siempre ha tenido una actitud de mucha tolerancia a su enfermedad, pero los últimos tiempos no han sido fáciles", manifestó el doctor Raúl Lombardi, director del área crítica de la institución.

Lombardi señaló que por el momento no se ha informado a Bendetti del fallecimiento esta madrugada de la célebre poetisa uruguaya Idea Vilariño, al igual que él integrante de la Generación del 45, para evitar que la noticia pueda "afectar" a su estado. El doctor precisó que el escritor sólo puede recibir las visitas de familiares "cercanos" y no están autorizadas otras ante la "entidad" de la situación.

Lombardi señaló que los órganos vitales de Benedetti "están funcionando apropiadamente" por el momento y su estado requiere "vigilancia" más que "algún cuidado activo particular". "No se puede dar un diagnóstico preciso como para ponerle nombre y apellido, pero sí como para hacer un tratamiento", añadió el doctor, quien precisó que, "de momento, no está planteada una intervención quirúrgca".

Al ser un paciente que "genera preocupación" y con el objetivo de que "haya una información uniforme", los representantes de la clínica anunciaron que cada mediodía informarán a los medios de la evolución del escritor. Benedetti estuvo ingresado tres veces el año pasado en el mismo sanatorio de Montevideo . La primera de ellas, entre enero y febrero, tras sufrir una enterocolitis que le causó deshidratación; otra vez en marzo, con problemas respiratorios; y por último en mayo, a causa de una descompensación.

Autor de unos 80 libros de poemas, novelas, relatos y ensayos, así como de guiones de cine, Benedetti ha obtenido varios reconocimientos internacionales, como el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano José Martí (2001) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2005).

El escritor pertenece al grupo de escritores denominado Generación del 45, al que también pertenecen autores como Juan Carlos Onetti o Idea Vilariño, que precisamente este lunes ha sido operada de un problema intestinal y permanecía en cuidados intensivos en una clínica de Montevideo, donde ha muerto a los 89 años al no poder soportar el postoperatorio.

Homenaje en Madrid

El agravamiento del estado de salud del poeta uruguayo coincide con el homenaje que le tributarán hoyen Madrid más de 500 estudiantes que leerán sus poemas durante los actos que ha organizado la Fundación Instituto de Cultura del Sur para agradecer su contribución a la defensa de la igualdad y de los Derechos Humanos.

Dirigido por el poeta Benjamín Prado, el homenaje tiene lugar en la Biblioteca Nacional a lo largo de todo el día y cuenta también con la participación de artistas, escritores y amigos del poeta uruguayo.

Por la tarde, asistirán al homenaje la escritora uruguaya Carmen Posadas y el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, y habrá una mesa redonda que reunirá a varios de los mejores amigos de Benedetti en España: Jesús Visor, editor de toda la poesía del escritor uruguayo, y los poetas Luis García Montero y Benjamín Prado.


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Es muy complicado elegir un poema de Benedetti...

PREGUNTAS AL AZAR

¿Cuánto me queda?
¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres?
¿le pregunto al azar
acaso porque sé
que el azar no responde?

y así y todo
el azar
¿es realmente un azar?

aún no he movido el rey
y la torre está quieta
o sea que hasta aquí
puedo enrocar mis riesgos

no instruí a mi reloj
para mañana
no hay por lo tanto garantía
de despertar a tiempo

por otra parte
sé proteger el sueño
con mis gastados párpados
de manera que puedo arrimarme soñando
a esa espléndida nada
nada prometedora

la misma nada en que se despeñaron
mis hermanos de siempre
también los bienvenidos
que un día se malfueron

entre otros mi padre con su asfixia
y su postrer mirada
de candoroso pánico

¿qué diferencia podrá haber
ahí en tan hueco enigma
entre las vidas transparentes
y las compactas de asco
entre los tiernos pechos
de la hermosa lujuria
y los verdugos con medallas?
¿habrá acabado la noticia?
¿terminado el pronóstico?
¿borrada la memoria?
¿degollado el futuro?
la sobornable amnesia
del imposible dios
¿será infinita?

¿tal vez la única igualdad posible
entre yo mismo y la inminente
carava de prójimos
será el no ser
el no existir?

¿nadie será ni más ni menos
inexistente que otros?
¿o por ventura o desventura
habrá tal vez un colmo
de oscura inexistencia?
¿una nada más nada
que las otras?

ante tan humillante incertidumbre
¿no sería mejor
confiar tan sólo en nuestras huellas
nuestro jadeo nuestro limo
en el amor que desentrañan
dos vértices de musgo
en los odios y los mitos que inventamos
en las palabras como norias
en las palabras como sueños?

antes que el indecente
rasero igualitario
del no pensar
el no existir
no amar
no disfrutar
no padecer
¿no será preferible
la sideral distancia
que separa
lo justo de lo injusto?

francamente me asquea
la rara vecindad de mi no ser
con el canalla ahora inexistente
mi próximo no prójimo
en el amplio vacío

¿cúanto me queda?
¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres?

¿y qué es después de todo
eso que espera?

¿la noche interminable?
¿un sol sin atenuantes ni crepúsculos?
¿la calima tediosa?
¿la noche? ¿alguna noche?
¿la noche como muro?

lo cierto es que no tengo
con respecto a esa noche sin murciélagos
ninguna expectativa o esperanza

¿o será que la muerte
no es realmente mi noche predilecta?

le pregunto al azar
al mudo
sordo
ciego

le pregunto al azar
le pregunto al azar

desalentadamente
le pregunto al azar
que no responde

¿estará mudo sordo ciego?

¿o
para nuestro escarnio
habrá muerto
el azar?

dijous, 16 / abril / 2009

Aquí djeo una viñeta muy optimista que encontré. Supongo que todo depende de como se mire.


dimecres, 15 / abril / 2009

Iván Tubau

De Iván Tubau hace muchos años que tengo en la cabeza uno de sus poemas, creo que el único que conozco gracias a Manolo García. Lo recitó antes de cantar en un concierto para TVE en 2001. Hoy me vino a la mente y me dio por buscar algo más sobre Iván Tubau. Me encontré con un personaje un tanto peculiar y con esta entrevista que el hicieron en La Vanguardia hace dos años. Algunas de las cosas que dice Tubau me han parecido interesantes, en otras estoy de acuerdo con él, otras me dejan indifierente o no comparto la opinión.




“Yo quiero ser actor de culebrón”

IVÁN TUBAU · POETA

VÍCTOR-M. AMELA - 03/08/2007

Tengo 69 años, bonito número. Nací en un bombardeo de Barcelona. Me jubilo como catedrático de Periodismo Cultural en la UAB: ¡quiero interpretar otros papeles! No soy ni soltero, ni casado, ni viudo, ni separado, ni divorciado. Tengo tres hijos, Natalia (45), Daniel (44) y Omar (19). Defiendo el pasatiempo ilustrado y combato la fe

- Sus clases en el césped son míticas.
- No eran ni orgía ni merendola. Comprobé que ahí bullían mejor las ideas, los alumnos se soltaban más, eran más creativos. Una cosa socrática y gestáltica. ¡Mi última clase la he impartido sobre el césped!

- ¿Se jubila?
- Sí. Después de 32 años de interpretar el papel de profesor de universidad, ahora quiero interpretar otros papeles.

- ¿Está definiéndose como actor?
- Sí. Lo fui ya antes de ejercer de profesor (por su buena ratio tiempo libre-sueldo) lo mejor posible, y aún sigo siéndolo.

- Interpretó películas pornográficas, creo.
- Eróticas (malas, porque les faltaba sentido del humor). Algunos profesores de universidad dejaron de saludarme por ello…

- ¿Qué papel le apetece interpretar ahora?
- Cualquier personaje de una película o de un culebrón televisivo. ¡Culebrones como Ventdelplà o como Hospital Central son mejores obras que las de Kiarostami!

- ¿Qué tiene contra Kiarostami?
- Que la peor muerte es la muerte por aburrimiento. Hay pesadez para papanatas.

- Es actor… y crítico de cine, veo.
- Mi tesis doctoral versó sobre la crítica de cine francesa y española. Fui crítico de cine.

- Vaya, no sabía. ¿Y qué más ha hecho?
- Dibujé viñetas de humor gráfico en La Codorniz,viví de hacer caricaturas por toda Europa, hice radio en 1956, me doctoré en Literatura Francesa y en Periodismo, me licencié en Arte Dramático, fui reportero y entrevistador en TVE, escribo poesía, publico artículos en prensa…

- De todo, ¿qué ha sido lo más importante?
- La vida misma: es decir, tener sexo. He escogido trabajos que me permitiesen tener sexo en mañanas de días laborables.

- Ah… ¿Sexo a toda costa?
- ¡Cuanto más, mejor! Libre, adulto y consentido. Y, de entrada, heterosexual (pero no soy dogmático).

- ¿Sexo, más que amor?
- El amor existe cuando lo hacemos. Si no, no existe. Soy antirromántico, abomino del sentimentalismo. Y de la fidelidad.

- Es usted infiel.
- No, pues como no creo en la fidelidad, ¿cómo traicionar algo en lo que no creo? No engaño: a los 30 y pico dejé de enamorarme.

- ¿Qué les ha enseñado a sus alumnos en su última clase?
- Les he pedido que contasen en voz alta sus planes profesionales. Mehe limitado a escuchar, haciendo alguna apostilla.

- ¿En qué lengua?
- Yo siempre en la de mi interlocutor. En catalán y castellano, indistintamente. A veces he publicado artículos escritos en parte en catalán y en parte en castellano.

- En plan Ciutadans.
- He votado a este partido, y opino que ahora debería convertirse en apéndice catalán del partido de Savater. Entre tanto, apoyo al Partido Antitaurino: ¡odio que se torture a un ser vivo por mero espectáculo!

- En eso coincide con ERC.
- Y hasta entiendo su proyecto de independencia. ¡Lo que execro es el nacionalismo!

- ¿Por qué?
- Porque el nacionalismo, como el comunismo, como el islamismo, como el cristianismo, te dice que hay algo por encima del individuo. La nación, en este caso. ¡¡Me niego!!

- ¿No hay nada por encima del individuo?
- Poner al individuo en función de un dios, un partido o una nación es aberrante, inhumano. Yo milito sólo en el pensamiento ilustrado, en la razón y el empirismo.

- Bien, pero ¿se siente catalán? ¿Se siente español?
- ¿Sentir? ¡Yo me identifico con la razón, no con eso de “sentir”! Todos mis apellidos son catalanes desde hace siglos, ¿y qué? Soy catalán por padrón y español por DNI. ¡Y basta! Odio las banderas. Odio los himnos. Y el español tenía la ventaja de no tener letra… ¡y ahora quieren metérsela, claro!

- Pero tendrá usted una identidad, Tubau…
- Sí. Soy Pastecca.

- ¿Perdón?
- Así firmé mis caricaturas humorísticas de jovencito. Creo que sigo siendo Pastecca. Y lo que nunca dejaré de ser es periodista.

- Y un punto anarquista.
- Libertario. Mi padre, cofundador de la FAI, era nudista, naturista, esperantista… Quizá se me pegó algo… Y mi abuela materna, Maria Bellapart, fue cofundadora del PSUC: la buena mujer creía en San Lenin.

- ¿Y eso no se le pegó?
- Pues no: ella tenía fe, y yo, en cambio, he combatido la fe. En Mayo del 68 compartí en París barricada con Cohn-Bendit por eso: combatíamos todo dogma. ¡Allí, allí empezamos a minar el muro de Berlín!

- ¿Batallitas, Tubau?
- ¡El pasado me importa un bledo! Vivo en el siglo XXI y soy de izquierdas - para mí, equivale a usar la razón-, y por eso me resultan tan execrables Chávez, Evo Morales…

- ¿No le entristece dejar las aulas?
- El mundillo universitario me asquea tanto como el de los poetas. Pero sí siento cierto pesar por dejar de ver cada año a un grupito de personas que siempre tienen 20 años.

- ¿Los alumnos son el mejor formol?
- Aún tienen idealismo…, hoy encauzado hacia la suprema idiotez del nacionalismo, tan reaccionario. O al onegeísmo, que al menos algo ayuda… Siempre ha sido así.

- Y los profesores ¿en qué han cambiado durante estos 32 años?
- Antes éramos pintorescos, y ahora son típicos.

- Fin de curso: póngase nota.
- No. Ya me suspenderá la vida.

La vida en juego

Siempre que tengo más de una semana de fiesta termino cambiando totalmente el horario de sueño. Me acuesto tarde y me levanto tarde. Así que anoche no fue una excepción. Hice el intento de acostarme a una hora recomendable pero no hubo manera de dormirme y entre otras cosas, pasé un rato escuchando música.
Entre las canciones había una versión de Miguel Ríos del poema de Ángel González “La vida en juego”, la canción empieza con la voz de Ángel González recitando el poema Para que yo me llame Ángel González. Me emocionó escuchar su voz y recordar su imagen.
La poesía me ha gustado desde siempre, lo sé porque siempre ponía especial atención en los poemas que aparecían en los libros de texto del colegio. Aún puedo recitar de menoría algunos de ellos. Más tarde fue mi padre el que me acercó la poesía. Creo que no era del todo consciente de lo que hacía cuando me mostró los primeros libros, de la estantería del salón. Desde entonces he leído prácticamente toda la poesía que ha pasado por mis manos: Neruda, Rubén Dario, Juan Ramón Jiménez, Lorca, Alberti, Benedetti, Bécquer, Gerardo Diego, Ángel González y algunos más. Algunos de ellos los leí a edad muy temprana, cuando realmente no podía entender ni la mitad de lo que leía. No sé muy bien como fui capaz de coger la antología de Gerardo Diego o de Quevedo, son lecturas que ahora me cuesta retomar. Últimamente prefiero leer autores más actuales.
No recuerdo muy bien cuando empecé a leer a Ángel González, sé que fue por casualidad, buscando algo por internet, supongo que poesía. A parte de gustarme lo que leía, me sorprendió leer a un poeta vivo. No estaba demasiado acostumbrada a ello. Aunque el poeta vivo no duró mucho tiempo, quizá un año o dos. La noticia de su muerte la conocí por casualidad, buscando uno de sus poemas. Ésta me emocionó y la lamenté mucho.
Anoche mientras intentaba conciliar el sueño pensaba en todo esto y Ángel González se me presentaba como esos hombres que no deberían morir nunca. Me pasa lo mismo cuando pienso en Jose Luís Sampedro o lo escucho.
Son hombres con un gran bagaje a sus espaldas, que han exprimido la vida y que en sus últimos años la observan alejados, sin formar parte de la función. Son hombres sabios que están ahí, y a los que generalmente prestamos poca atención. Sin sospechar lo que pueden enseñarnos.
Yo siempre que los escucho termino emocionandome, por la sencillez, humanidad y verdad que desprenden sus palabras.

LA VIDA EN JUEGO

Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde pongo la fe, me pongo en juego.

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

Si sale amor, la primavera avanza.


divendres, 10 / abril / 2009

¿futuro?


“El olor especial, el gran rumor de la gente, las luces siempre tristes tenían para mí un gran encanto, ya que envolvía todas mis impresiones en la maravilla de haber llegado por fin a una ciudad grande, adorada en mis sueños por desconocida. Mi equipaje era un maletón muy pesado –porque estaba casi lleno de libros– y lo llevaba yo misma con toda la fuerza de mi juventud y de mi ansiosa expectación.” Nada. Carmen Laforet

Me encuentro a pocos meses de cumplir 18 años y probablemente de terminar una etapa en mi vida. Si todo va bien lo siguientes meses serán de cambios. Me iré a Barcelona a estudiar y si me pongo a pensar no puedo evitar acordarme de Andrea, la protagonista de la novela Nada de Carmen Laforet. Lo afronto con la misma ilusión y expectativas que la protagonista afrontaba su llegada a Barcelona para estudiar.

Por un lado tengo la sensación de que necesito ese cambio, cambiar de aires, de personas y de entorno con todo lo que ello significa. Por otro lado significa emanciparme, al menos en parte. Llegar a una ciudad, que aunque no puede ofrecerme aire puro y hermosos paisajes, me estimula y me abre multitud de posibilidades para saciar mi curiosidad. Y además podré estudiar aquello que quiero y sumergirme de pleno en el mundo universitario. Así, nos veo a mis amigos y a mí entusiasmados, “haciendo planes”, ante lo que se nos presenta como nuestro futuro más inmediato.

Pero paradójicamente la realidad que se me presenta a diario es algo menos esperanzadora. El ambiente universitario está bastante caldeado y el plan Bolonia augura años difíciles a las universidades. A esto hay que sumarle la actual crisis financiera y las consecuencias que nos va a traer.

En definitiva, no paro de escuchar lo mal que estamos y los años difíciles que nos va a tocar vivir a la juventud actual. Pero entonces pienso en mis abuelos o en mis padres, en los tiempos que a ellos les tocó vivir, las adversidades que tuvieron que pasar y como a pesar de todo ahí siguen, viviendo. Al final se trata de eso, de ir viviendo. Pase lo que pase ahí estaremos para verlo.


ELS CAMINS- Rosa Leveroni

III

Plau-me seguir els camins que els camps parteixen,
ignorant cap on van,
amarats d'un perfum de terra molla
i d'un errívol cant.
I prenen uns colors de coure càlid
d'un bes del sol ponent,
i celen amb amor, sota les branques,
el fresseig de la gent.
Plau-me seguir els camins que per la vinya
s'enfilen costa amunt,
i tenen per la set i la mirada
un bell gotim a punt.
Plau-me seguir els camins entre pollancres
vetllant un rierol,
i coneixen el vol de les becades,
el joc de pluja i sol...
Amo tots els camins, fins els més aspres,
mentre siguin oberts
i posin tremolor de fruita nova
als meus sentits desperts